Los actuales campeones de la NBA los Warriors de Golden State decididos a romper con las costumbres políticas en Estados Unidos

Suena extraño lo que se plantea aquí, pero no lo es. Los ganadores de la última temporada de la NBA (2016-2017): los Warriors de Golden State, romperán con una tradición de décadas, en esa extraña combinación entre deporte y política en los Estados Unidos.

Los vigentes campeones de la NBA suelen acudir a la Casa Blanca en el mes de enero a ofrecer al presidente el trofeo de ganadores. Es una costumbre longeva que se ha mantenido con Obama, Bush, Clinton, inclusive desde los tiempos de Reagan y Jimmy Carter

Pero los Golden State Warriors, que se proclamaron ganadores de la temporada 16-17 en la madrugada del martes, no visitarán a Donald Trump, según informaban varios periodistas estadounidenses. El conjunto lo decidió de manera unánime tras ganar el último partido a los Cleveland Cavaliers.

Parece que hasta aquí, Trump ha sido pionero en romper esquemas, ya considerados parte de la tradición estadounidense.

Es conocida la animadversión que el nuevo presidente produce en gran parte de los jugadores de la NBA, son pocos los que en la época de la campaña electoral le dieron su apoyo (es más muchos preferían retratarse con su adversaria demócrata Hillary Clinton). Ahora bien, esa aversión a Trump no sólo se ve en los jugadores de la NBA, también en la MLB (Grandes Ligas), en la MSL (Liga de Fútbol-o Sóccer como ellos le llaman-local) y en la NFL (Fútbol Americano), se ve a muchos jugadores que en sus redes sociales o ante los medios, critican a Trump ahora y en la época de la campaña electoral.

Desde el coach hasta el escolta en contra del primer mandatario

Uno de los líderes de los Warriors, Stephen Curry, no se ha cortado nunca en criticar a Trump, incluso llegó a llamarle ass (estúpido). El propio entrenador del equipo, Steve Kerr, calificó de antiamericanas las políticas del nuevo mandatario en materia de inmigración; y fuera de los campeones, otra de las banderas de la Liga, LeBron James, hizo campaña a favor de Hillary Clinton.

La decisión no sorprende a nadie. Algunos jugadores de los Warriors, como Shaun Livinston, ya dijeron meses atrás que si ganaban el anillo no irían a ver al presidente, que, por otra parte, no tiene demasiada afición al baloncesto, aunque no nos dejemos engañar, George W. Bush no era tampoco fan del baloncesto, y todos los equipos campeones durante su mandato, visitaron la Casa Blanca.

Sin duda, las meteduras de patas (equivocaciones) del hoy presidente, siguen generándole críticos no sólo en la farándula y en otros ámbitos del quehacer humano, sino en el deporte.

El mal ambiente contrasta con la buena relación que las estrellas de la NBA tenían con Barack Obama. En las visitas anuales se podía ver al mandatario y a los baloncestistas bromeando con evidente jovialidad, incluso algún verano se pudo ver a Stephen Curry jugando al golf con el primer presidente negro de EE UU.

Aquí te cuento en parte porque Trump en un presidente en apuros

Sobre El Autor

Campeón de Scrabble - Autor

Internacionalista de la UCV, Magister en Economía Internacional de la UCV, Profesor Universitario, poliglota, agnóstico, rugbier. Donde haya playa, ahí estaré.

Artículos Relacionados