Sí, tengo 21 años y sí, capaz soy una exagerada porque en mi corta vida nada puede ser «demasiado tarde», pero aún así, pude haberme ahorrado años de estas malas prácticas, que les contaré a continuación.

Un poco de mí, soy graciosa, habladora, estresada, siempre estoy apurada, vivo sola, aprendo muy rápido todo lo que no sean hábitos y soy terrible descifrando a personas tras la primera impresión. Ahora que ya me conocen un poquito, les contaré cuáles son esas tres cosas que aprendí o aún intento aprender a mis 21 años de vida, que pudieron haber sido extremadamente útiles en mi vida hace un par de años.

Tranquilos, no les daré una lista de cosas incómodas como dejar el chupón o aprender a no mojar la cama. Orgullosamente puedo decir que aprendí a dejar esas cosas a la edad correcta, las cosas que aprendí tarde y aún sigo aprendiendo son las siguientes:

1. Coquetear

Toda mi vida había visto a los hombres como amigos y ya, por lo que siempre terminaba o poniéndolos en la friendzone o ellos poniéndome a mí allí. Era como un terrible ciclo sin ningún tipo de escapatoria, hasta que poco a poco fui descubriendo el poderoso poder del coqueteo, que cada vez manejo un poco mejor.

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Fuente: Asntown.net

Esto ha sido increíblemente difícil para mí, pero no solo el simple hecho de coquetear, sino todo el proceso: Cuándo hacerlo con quién hacerlo, cómo hacerlo, cómo no exagerarlo. Demasiadas cosas que poco a poco voy aprendiendo, pero evidentemente me hubiese sido útil hace unos años.

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Fuente: Giphy.com

2. Tender la cama antes de salir

Mamá, esto es tu culpa. De pequeña nunca me enseñaron a tener el hábito de ser ordenada, y como ya les conté: Soy terrible creando hábitos. Ahora que vivo sola y no tengo nadie que ordene o limpie la casa por mí, he descubierto lo fastidioso que es hacerlo, por lo que cada domingo -mis días de limpieza- me arrepiento profundamente de no haber aprendido a ser ordenada.

Si me permiten, les regalaré un tip: NUNCA compren una cesta para la ropa limpia, oblíguense a doblar todo lo que lavan de una sola vez, sino el clóset siempre estará vacío #lifehacks.

 

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Fuente: Sizzle

 

3. Comprar ropa que no tenga que planchar

¿Cómo nadie me dijo esto antes? ¡Planchar es la tarea más fastidiosa del mundo! Por eso, ahora aprendí que debo comprar ropa que pueda o plancharse con el secador/secadora o que no se arrugue. Ésta es la manera más sencilla de resolver este problema, y no estar arrugada durante el día.

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Fuente: Quickmeme

Aunque ahora que lo pienso, quizá caigo en la friendzone no porque no sepa coquetear, sino porque soy desordenada y dejó que mi ropa siempre esté arrugada.

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Fuente: Meme Generator

Sobre El Autor

Hija del Internet y Redactora

Estudiante de Comunicación Social de 21 años. Domino el small talk a la perfección. Millennial hasta los dientes. Creativa, ocurrente y estresada.

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