Cuando los nombres de devastadores huracanes son tomados de personas con historias únicas y valiosas en la vida real

No es un error de quién escribe esta noticia, ni siquiera una especie de chiste de mal gusto, como lo leyeron en el titular…. «Harvey tiene 104. Irma, 92. Llevan casados 75 años. Solo han visto huracanes por la tele». Este tuit de The New York Times publicado el pasado 7 de septiembre, resume una de las historias más amables de la cobertura de las tempestades que han asolado el Caribe y el sureste de EE UU.

El señor y la señora Schluter se casaron en 1942 en Spokane, Washington (208,000 habitantes). El pasado 12 de marzo su longevo romance cumplió 75 años y el periódico local, The Spokesman-Review,  publicó una costumbrista nota sobre la pareja de ancianos y su importancia en esta comunidad del noroeste de EE UU donde a lo largo de su matrimonio fueron padres de acogida de unos 120 menores (además de tener dos hijos propios y uno adoptado). «Cuando la pareja dio el ‘Sí, quiero’ el presidente era Roosevelt, un coche nuevo costaba 920 dólares y el boxeador Muhammad Ali tenía dos meses […]», arrancaba el reportaje de The Spokesman-Review. «La pareja jura que el logro [de seguir juntos] no tiene nada de especial. ‘No es difícil’, dijo Irma muy seria. ‘Para nada».

Una humilde y simpática pieza de periodismo local que seis meses después ha dado la vuelta al mundo por una extraña coincidencia: los ancianos comparten nombre con la pareja de huracanes consecutivos Harvey e Irma. The New York Times recuperó ayer la historia de los ancianos en el artículo titulado «Harvey e Irma, casados desde hace 75 años, perplejos por que las tormentas lleven sus nombres».

En ella Irma explicó estar «realmente triste» por las noticias de sus apocalípticos tocayos, y se preguntaba: «No sé cómo lo habrán hecho, tener un Harvey y una Irma. No sé cómo lo habrán conseguido».

Los nombres de los huracanes son asignados desde 1979 por la Organización Meteorológica Mundial. Para los ciclones tropicales del Caribe, el Golfo de México y el Atlántico norte, la institución tiene seis listas de nombres (que alternan masculino / femenino) que van rotando cada seis años (así, la de 2017 se repetirá en 2023). Cuando un huracán es especialmente devastador, por respeto a las víctimas, se retira de la lista.

Ha habido siete huracanes Harvey desde 1981 que siempre eran seguidos por el huracán Irene, hasta que el Irene de 2011 causó al menos 45 muertes, pérdidas millonarias y evacuaciones multitudinarias en Antillas, Bahamas, Estados Unidos o República Dominicana. Irene fue retirada de la lista por ello; como muy probablemente lo sean también Harvey e Irma dada la destrucción que han sembrado a su paso.

En Spokane, la historia de Harvey e Irma es bien distinta. La pareja que comparte nombre con las tormentas solo despierta admiración y cariño. Mantienen el contacto con muchos de los niños abandonados que acogieron en su hogar durante su largo matrimonio y la barbería de Harvey, abierta durante 45 años, llegó a ser una institución en la ciudad. El anciano declaró al The Spokesman-Review, sin embargo, que lo que más satisfacciones le había dado en la vida era haber sido un padre de acogida y tocar el banjo.

Viviendo en el norte de la Costa Oeste, ni Irma ni Harvey Schluter han visto nunca un huracán en vivo. No será por falta de tormentas, desde 1953 (es decir, menos de lo que ha durado el matrimonio) han sido retirados de la lista por su especial ferocidad más de 70 nombres de huracán: Janet (1955), Flora (1963), Carmen (1974), Hugo (1989), Mitch (1998) o Katrina (2005), por mencionar uno de cada década. Todo apunta a que los próximos en la lista negra serán Harvey e Irma.

Aunque ninguno de los dos siguientes nombres son de huracán alguno sí que tienen a Argentina en un grado de alerta

Sobre El Autor

Campeón de Scrabble - Autor

Internacionalista de la UCV, Magister en Economía Internacional de la UCV, Profesor Universitario, poliglota, agnóstico, rugbier. Donde haya playa, ahí estaré.

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