Tinder es una dating app que tuvo su auge en el 2015, pero se ha mantenido a lo largo de los años. Hoy les voy a contar mi experiencia.

Yo conocía la app, la había usado hace como un año, pero la verdad nunca me había gustado la idea de “juzgar a alguien por su foto de perfil”, quizá porque pienso que todos somos algo más que eso, pero les miento si digo que nunca lo he hecho en vida real, ¿o acaso no son importantes las primeras impresiones?

Les confieso volví a bajarme la app porque una amiga me dijo que una persona que me encanta lo tenía entonces como buena mujer curiosa decidí bajármelo a ver si por casualidad nos encontrábamos, hacíamos match y me sacaba la espinita. Eso evidentemente no pasó porque nunca lo encontré, o capaz después de millones de pases a la izquierda lo salté sin darme cuenta, pero lo importante no fue eso, sino lo que viví en los siguientes 7 días.

Cuando tomé la decisión de hacer este experimento actualicé mis fotos siguiendo los tips que había leído en una página web. No recuerdo exactamente cuáles eran, pero decían que debías tener una foto de cada tipo para mostrar una “personalidad completa”, aquí les comparto las mías:

Sexy, pero no demasiado.

No queremos vernos como dice el dicho: Los bajos precios atraen a más consumidores

Con tus amigos(as)

Para demostrar que (1) tenemos amigos y (2) que los valoramos. Yo agregué el extra de una mueca para mostrar que soy divertida.

Cuerpo completo

Para evitar las foto trampa, y aunque no es mi mejor foto, se ve accurate y es lo que importa.

Y yo agregué otra selfie, porque ¿por qué no?

Esta foto me gusta mucho, además es una de las pocas fotos que tengo con lentes y los uso a diario

Luego de hacer un fuerte escrutinio de mi perfil, empecé a jugar Tinder. Paso a la derecha, “like”;  a la izquierda, “nope” y así por un largo rato diario. Después de algunos gratificantes “match”, empecé a divertirme un poco, y me pasaron algunas cosas extrañas, pero también divertidas. Desde alguien ofreciéndome 19 cm de pene, como hablar de conquistar al mundo.

Es por eso que decidí clasificar a los hombres de Tinder en 4 tipos, dejando fotos testimoniales de por qué lo hice de esa manera:

Los inapropiados. Para ellos todo se trata de sexo y no lo pensarán dos veces para hacértelo saber. Consejo para  hombres: Primero un café

 

Los ilusos. Estos son los tipos de hombres que te invitarán a viajar o a visitarlos luego de haber hablado medio día. Aquí también entran los que juran no saber para qué es la app.

Los que se promocionan. Estos solo están en Tinder para dar a conocer su trabajo o sus redes sociales.

Los cool. Esta es la mejor categoría, puedes hablar de lo que sea sin sentirte amenazada con personas con las que generalmente nunca lo hubieses hecho.

Pero a fin de cuentas, todas sabemos que aunque unos sean más educados que otros, todos buscan lo mismo