Vlad: el príncipe valaco.

En noviembre del 2016 tuve el gusto de releer a Vlad; la última confesión del conde Drácula uno de los libros de ficción histórica más impresionantes que ha podido llegar a mis manos, historia que me mantuvo en ambas oportunidades al filo de la navaja, con su narrativa impecable que te engancha desde el principio, repleto de acción en cada capítulo, de romanticismo en una de las épocas brutales de la humanidad, basada en uno de los personajes de mayor controversia de toda la humanidad.

El mismo que Bram Stoker inmortalizó en su obra Drácula, no es ni más ni menos que el mismísimo Nosferatus, Vlad Tepes, el legendario empalador de hombres, o como realmente se llamó en vida, Vlad Drácula, de la dinastía de los Draculesti, miembro de la orden del dragón, temido tanto por sus aliados como por sus enemigos.

Más allá del mito creado Stoker sobre el Conde maldito con poderes sobrenaturales, seductor y que escapó a la muerte, existió el valaco Vlad Drácula, nacido en un lugar de Transilvania(actual Rumanía) alrededor de 1431, muerto en 1476 según los registros existentes, voivoda en varias oportunidades de su tierra en Los Balcanes, con su decidida misión de vida de erradicar al infiel y sembrando el terror usando la violencia como mecanismo de persuasión y de control sobre masas.

La novela enmarcada en este cuadro, transcurre en el concilio dirigido por el conde Horvathy cuando arriva al castillo Poenari en los Cárpatos, con la finalidad de obtener tres testimonios de las personas más allegadas al conde Drácula en su tormentosa existencia, quienes revelarán la realidad de su verdadera personalidad y el motivo de sus prosaicas acciones.

Vlad

El Castillo Poenari, hogar de Drácula / Flickr /

Personajes y crítica de un relato no tan mítico

El primero proviene de un amigo de Vlad y caballero caído en desgracia llamado Ion Tremblac, el segundo es dado por Ilona Ferenc, quien fuese una mujer misteriosa y su concubina en la juventud, el tercer testimonio es relatado por el hermano Vasilie, un monje exiliado que hizo las veces de confesor del conde para darle paz al buscar en él a Dios.

Estos tres testimonios se entrecruzan para dar al lector un minucioso perfil psicológico del legendario empalador, quien sin duda alguna originó la leyenda del vampiro más conocido de toda la historia. Por ende, es una lectura increíblemente rica en detalles, nada dejado al azar y sin desperdicio alguno, fruto de una extensa investigación por su autor C.C. Humphreys.

En lo personal lo que más me gustó del libro, es el énfasis humano tan marcado dado al personaje principal en una época conocida por su extrema brutalidad, esto con la intención de justificar su motivos, y que, Humphreys supo cómo plasmar en su libro atrapándote desde sus primeras páginas, yendo más allá de la conocida leyenda, te presenta al hombre tras el mito.

No es mi intención adelantar la historia, pero si te quiero invitar a que tú la leas amigo mío, a que te transportes a estos años oscuros, a las batallas, al sadismo y al deseo de poder, que seas tú mismo el que juzgue a Vlad Tepes y puedas decir si la historia a su alrededor le hace justicia o no.

Con un final épico donde no habrá medias tintas, o lo amas o lo odias, esto te lo puedo garantizar.

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Sobre El Autor

Bajista de verdad y Autor

Es un joven músico venezolano emprendedor, apasionado por la literatura moderna, el arte en todas sus expresiones, el crossfit, es gamer empedernido, gustoso del café y la ecología, un curioso innato que siempre está buscando aprender un poco más, y al parecer le gusta el paintball.

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